Yo creo que hay una Inteligencia Superior en mi.

Indefinible por definición pero de una poderosa fuerza en su experiencia.

Si tuviera que definirla como algo, la definiría como una Mente Infinita que vive detrás de mi mente chiquitita y temporal. Sin opuestos, ni dualidades, sin gustos o preferencias.

Creo que ésa poderosa Fuerza que no podemos comprender, se esconde detrás del telón de nuestras culpas y nuestros miedos. Somos seres Ilimitados que nos creemos limitados y nos morimos a diario creando historias de terror que nunca llegan a suceder.

Creo que sólo existe un tiempo, el presente. Todo lo demás son inventos de la mente.

Creo que el tiempo lineal NO existe.

El pasado como recuerdo, agradable o traumático, sólo existe en nuestra mente presente y sólo aqui y ahora podemos hacer algo para cambiarlo.

Creo que somos seres poderosos que vivimos en una esfera adónde cada uno es el centro de su Universo (La arquitectura de ésto siempre me deja boquiabierta). Creo que influimos en el Universo del que somos centro.

Creo que nuestra creencia en ser seres limitados, ínfimos, sacudidos por el tiempo y las circunstancia crea un universo en que somos seres limitados, ínfimos, sacudidos por el tiempo y la circunstancia.

Creo que si creemos otra cosa, percibiremos al Universo cambiando frente a nuestra nariz.

Por lo tanto: Creo que son nuestras creencias las que moldean nuestro Universo.

Creo que las creencias hay que descubrirlas, una a una, sacarlas a la luz, ver lo que bloquean, comprender lo que hay en ellas, y ver sus verdades ocultas.

Creo que las creencias no hay que removerlas… Hay que verlas. Sentir los dolores, las culpas y los miedos que traen en ellas… Luego de ésto se transforman o se van solitas.

Creo que lo que veo como “ahi afuera” es la proyección de lo que creo y siento y no existe forma de saltarme éso. Mi realidad siempre será mi percepción y mi percepción siempre es mi proyección.

Por lo tanto, creo que lo que vemos son puras ilusiones. Manipuladas por nosotros mismos y, de nuevo, nuestras creencias.

Creo que lo que quiero es una ilusión que me haga feliz… si puedo elegir. Y puedo. 🙂

Realmente creo que el nombre de Dios es “Yo Soy”… y hay razones.

Creo que las palabras “Dios” y “Amor” son sinónimos y se han prostituido y manipulado a lo bestia, pero el concepto en pura abstracción de ésa poderosa e incomprensible Realidad sigue siendo igualmente válido.

Creo que Amor, como Dios, son experiencias. Nada más. No son definibles.

(En alguna parte de algún libro sagrado dice que si conocés a Dios, no lo conocés, y si no lo conocés, lo conocés profundamente).

Creo que si estamos en sincronía con Lo Que Es, no hay un sólo libro que no sea sagrado.

Creo que han habido docenas de Maestros (Con mayúscula) que han estado señalando hacia a Luz, y creo que los humanos nos confundimos entre la Luz y las manos que la señalan.

Creo que el único Maestro al que sigo vive en mi.

Creo que tenemos miles ¡Ojo! no docenas, no cientos… ¡Miles! de mitos que creamos y creemos todos los días: Mitos como nacionalidad, religión, fama, dinero, tiempo, identidad, belleza física, etcéteras. No digo que estén mal… Sólo digo que son mitos. Y estará siempre en nosotros elegir cuáles creemos y con cuáles creamos nuestras historias ilusorias.

Creo que la Vida no es un viaje, sino una sinfonía. No se puede escuchar la nota antes, ni después. No se puede apurar o retrasar… Hay que disfrutar cada acorde cuando sucede.

Creo que la gratitud es el camino a la Abundancia, en todos los sentidos posibles. Y creo que la autocompasión es el camino a la pobreza, en todos los sentidos posibles.

Porque de nuevo… lo que creo es lo que proyecto, y lo que proyecto, es lo que percibo como mi realidad.

Creo que todo es más sencillo de lo que pensamos y que siempre es mejor ser feliz que tener razón.

De paso… creo que tener razón es un mito super sobrevalorado.

Creo que yo soy mi responsabilidad: Mis emociones, mis pensamientos, mi cuerpo, mi realidad. Creo que las emociones, pensamientos, cuerpos y realidades de los demás NO son mi responsabilidad.

(Eso no significa que no sea solidaria, sólo que aqui no hay mártires, sólo voluntarios).

Creo que quiero poner límites adónde los quiera poner. Y creo que ya me cansé de complacer por complacer. (De nuevo, aqui no hay mártires…).

Creo que “casualidad” es la única posible blasfemia y que sólo existen las coincidencias entre lo que creo que está adentro y lo que creo que está afuera. (Sincronicidades las llaman).

Creo que nos trivializamos demasiado y no nos reímos lo suficiente.

Creo que reencarnamos varias veces en un período vital y que eso está súper bien.

Creo que hacer un Credo hoy es una buena idea… Aunque sea un mito más. Puede cambiar dentro de un minuto. Sin embargo, hoy por hoy, es lo que me ayuda a comprender lo que creo que me rodea.

Y creo, por fin, que somos libres de creer lo que queramos creer.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here